Lejos la mejor historia que pudiera contar es la de mi vecina Yiyita con su pequeña Lulú. Claro que a ésta de pequeña no le queda nada. Corría enero del año pasado con el calor que nos caracteriza y estando en nuestras casas se escuchó en las afueras un fuerte estadillo. Mi vecina al ver que se trataba de un perro malherido, lo atiende y acoge. Su compasión la lleva hasta la consulta del veterinario, por una suerte de compromiso moral asumido sin obligación alguna. Basados en el diagnóstico, le dieron las indicaciones para su cuidado, pero esta perra parecía solita, a medida que pasaban los días, nadie la reclamaba, total la idea era tenerla hasta que se recuperara.
Su casa es pequeña al igual que la mía, no hay espacio para los animales, tal vez un gato y unas cuantas plantas, pero no fue un obstáculo, para responder a un animal que necesitaba de su ayuda, y formaba parte de la larga lista de los perros de la calle. La hija de mi vecina no estando conforme con esta situación puso una foto en el facebook y escribió: “Se ofrece perra con sus vacunas al día, bien alimentada y cuidada, solo que el espacio de mi casa no permite tenerla, responde al nombre de Lulú”. A este llamado nadie acudió, por lo que mi buena vecina la siguió teniendo en su casa.
Con el tiempo, surgió un cariño recíproco, extendiéndose a cada uno de nosotros. Nos cuida de día y si por casualidad llegara a pasar un mal vestido o indigente, les ladra hasta que tienen que retirarse de la cuadra ¡curioso, verdad! Por otro lado, mi vecina no pierde las esperanzas de que alguien de buena voluntad se la lleve, pero su corazón le dice otra cosa, sencillamente no quiere separarse de ella, a pesar de que le tiene la casa “patas pa´ arriba”, no ha sido motivo ni siquiera las recriminaciones de sus familiares. En el recuerdo quedaron los lindos sillones que son hoy día, el aposento de Lulú.
Amiga y amigo lector, usted puede acercarse a mi barrio y conocer a Lulú. Ella es una guerrera de la vida que ha sabido sobrevivir en la indigencia y al mismo tiempo, entregar cariño y compañía que ha sido suficiente para conquistar el corazón de mi vecina y el de cada uno de nosotros.
“FELICIDADES EN EL MES DE LA SOLIDARIDAD”
Para Tejemedios
María Isabel Rozas Vera
Ingeniero Comercial - Trabajadora Social
Elegida Personaje Líder del año 2011 en Chillán, categoría Ciudad