HOGAR MUNICIPAL PARA ADULTOS MAYORES DE ESCASOS RECURSOS

Quiero partir presentándome, antes de publicar una serie de artículos por este medio....todos impregnados de mi vida como ciudadana de mi querido Chillán.

Provengo de una familia de comerciantes que durante 60 años se forjó en el comercio de mi ciudad, entregando un servicio de atención único y eficiente que perdura en la memoria colectiva de las generaciones.  La famosa “Pastelería Viña del Mar” que  como su nombre lo indica significó para cientos de chillanejos y afuerinos disfrutar de sus exquisiteces, mientras se gestaban los hechos sociales y personales más importantes de aquella época... esta Pastelería se situaba a metros de la Plaza de Armas, en donde hoy día se ubica el  Paseo Peatonal Arauco de Chillán.

En ese ambiente aprendí el arte del negocio que junto a mis Padres y Abuela Mercedes se entremezclaba con la participación en distintas obras sociales, lo que determinó en mi vida profesional ser Ingeniero Comercial y Trabajadora Social.

Llevo 20 años dedicados a las Personas con Discapacidad de la Provincia de Ñuble y que actualmente me tiene como miembro de la Mesa de Trabajo Provincial de la Discapacidad, METRAPRODIS.

En este primer artículo me quiero referir a mi práctica profesional realizada en el Hogar de Cristo, en el programa denominado “Promueve”.

Este es un proyecto de integración social para Personas en Situación de Calle que tiene por objeto disminuir los niveles de vulnerabilidad social en el marco del Sistema de Protección Social Chile Solidario. 

En ese año, se atendió a 70 Personas en Situación de Calle, a quiénes se les reconoce como sujeto de acción y se les brinda la oportunidad de mejorar su calidad de vida, sobre la base de condiciones básicas mínimas que deben tener todas las personas. 

Además, se les apoya psicosocialmente, a través de la entrega oportuna de la información, orientación, mediación, gestión y acompañamiento en los procesos de mejoramiento del bienestar, haciendo efectiva las prestaciones sociales que se encuentran garantizadas.

Mi práctica profesional se desarrolló una buena parte en la calle, lugar que a diario recorremos para realizar nuestras diligencias en un Chillán que lucha por aparecer próspero de día y de noche esconde una cruda realidad e inhumana que no asume que hay cientos de chillanejos que lo pasan muy mal. Ahora estamos en una buena época del año, pero se acerca rápidamente el temido invierno y debemos prepararnos, para evitar esa cruda realidad. No quiero ni siquiera imaginar como dormirán bajo ese cielo oscuro, tendidos sobre nuestra madre tierra, cansados y sufridos, sin saber como despertarán.

La sobrevivencia de los 365 días para ganarse un espacio que es duro e indiferente va dejando huellas profundas en cada línea de piel curtida tanto soportar el frío o el calor. Ahí están, los vemos a diario, pero  no nos detenemos a intervenir de una manera más profunda que rompa las pautas de mantenimiento de esta realidad y que procure una reconstrucción de la sociedad, al introducir, modificaciones en el sistema institucional vigente con justicia social.

Ahí están, a medida que se esconde el sol, huele a pobreza en Chillán y aflora mayoritariamente a tres cuadras de la Plaza de Armas, un lugar que ha dado vuelta al mundo como ventana de nuestra cultura y turismo criollo, internacionalmente conocido por nuestras comidas y artesanías, siendo visitado por cientos de turistas; el Mercado de Chillán.

De día una vida intensa y de noche también se vive; respiran los más pobres dentro de los pobres bajo un cielo no tan azulado, apilados y acompañados por los mejores amigos del hombre para brindarles calor, compañía y protección. Se encariñan, ¡entre vagos se entienden!, con todo respeto, digo yo.

En concreto ¿Qué hace el Hogar de Cristo? ¿Qué hace el Hogar de los pobres?, los acompaña en este largo peregrinar para que ellos dentro de esta realidad sean sujetos de derecho. Algo tan simple como tener un carné de identidad para ellos es muy difícil de conseguir, porque no son ubicables en una dirección como lo exige el Registro Civil. Sin dirección no somos ciudadanos, sin dirección no somos chilenos y este Hogar les brinda una dirección para que recién las Personas en Situación de Calle puedan incorporarse a los programas sociales existentes en las distintas áreas como salud, educación, vivienda, familia, entre otros.  El Hogar de Cristo no los abandona, pero tampoco se les obliga ni prohíbe, ellos son personas libres de acoger lo que el Hogar les quiere brindar.  Son atendidos por personas con vocación de servicio, total la técnica y teoría por si faltara, se aprende.

Por eso, el Hogar de Cristo, les brinda un servicio de atención personal;  ducha caliente, ropa limpia y acompañamiento de un profesional o voluntario para realizar sus trámites.  La idea de entregarles herramientas para que se vayan desenvolviendo lo más independiente posible y con derechos es fundamental. El desafío entonces es tratar de comenzar a intervenir en esta cruda realidad más profunda e integralmente. 

Hay tanto por hacer! y he llegado a la conclusión de que nuestra labor asistencialista en el Trabajo Social tan criticada se justifica plenamente en estas personas, porque la pobreza no se terminará mientras exista debilidad humana en las capacidades y oportunidades. Así, como otros necesitan un empujoncito para salir adelante requiriendo de otro tipo de intervención.  Ellos no pueden hacerlo solos, salir de un estado de sobrevivencia no depende tan solo del compromiso de algunas personas, sino de generar políticas públicas eficaces que apunten a un mejoramiento de ese estado de vida con dignidad.  No somos iguales en características personales, afortunadamente diferentes, por lo mismo, los más capacitados, los que han tenido mayores oportunidades en la vida tienen el deber moral de ayudar a otros.

No quiero terminar este primer artículo, sin dirigirme al Alcalde don Sergio Zarzar Andonie y recordarle del ofrecimiento que hizo en su campaña de instalar en Chillán el primer “Hogar Municipal para Adultos Mayores de escasos recursos”, le digo a él, muy respetuosamente que podríamos partir por acoger a este grupo de seres humanos,… a los más pobres dentro de los pobres… y terminar con esta cruda realidad que se vive en el Mercado de Chillán y alrededores en donde amerita una intervención más comprometida de nuestra parte.

¡Unámonos en esta cruzada, entre instituciones públicas, de beneficencia, empresas y particulares y los invito a terminar con las personas que viven en la calle de nuestro querido Chillán, es una invitación y a la vez un gran desafío!

Los necesitados de este “Hogar Municipal” ya tendrían nombres y apellidos.

PARA TEJEMEDIOS
MARÍA ISABEL ROZAS VERA
INGENIERO COMERCIAL - TRABAJADORA SOCIAL
Elegida Personaje Líder del año 2011 en Chillán, categoría Ciudad