No crean ustedes que todas las personas pensaron siquiera salir de vacaciones, diversos motivos fueron suficientes para quedarse en casa. Esta situación no es triste ni fome, sólo adaptarse a los nuevos tiempos que conlleva a desperfilar el concepto de lo indefinido; un trabajo seguro, un clima con sus 4 estaciones, el matrimonio para toda la vida en fin, la lista es larga y en realidad todo cambia como dice Mercedes Sosa y no debemos ir contra la corriente. Seguramente de a poco el término “vacaciones” no lo tendremos en nuestro vocablo, será otra palabra que reemplace el significado de salir en cualquier día del año como lo promueven los encargados de turismo.
Diciembre es significativo por cuanto los escolares y universitarios finalizan sus clases, pero no es menos cierto que para un buen porcentaje de ellos se abren las puertas a otras actividades ¿cuántos trabajan en los meses de verano y fines de semanas?, ¿cuántos niños o jóvenes no salen, porque sus padres están trabajando o cuántos padres dejan al cuidado de terceras personas, porque ellos no pueden dejar de trabajar?
Las situaciones son numerosas, la verdad que planificar quedarse en casa no es problema, Chillán tiene hermosos lugares, calles por recorrer, con patrimonio y el contacto con personas a diario se convierte en un escenario distinto que vale la pena considerar. Se necesita estar bien informado sobre las variadas actividades que ocurren acá y alrededores. Eventos de carreras, agua y espuma, mezclados con frutas, verduras y animales; la Fiesta del Choclo, vendimia, tomate, cereza, esquila, carnero; por nombrar algunas.
Un día en Chillán sin horario para nada, por ejemplo, parte con levantarse a las …, un rico desayuno, llamar a las amigas para compartir almuerzo en el Club Comercial, ubicado en calle Arauco esquina Bulnes, se come bajo la premisa de las 3 B; bueno, bonito y barato. Después de ser gratamente atendidas y no parar la lengua, un relax caminando hacia el Café küsawe, un lugar con diferentes ambientes, decorado llamativamente con arte y vegetación. Degustar exquisiteces para terminar el día en el FICUS. Esto puede ser un día cualquiera que no solamente signifique comer, sino el estar con personas que no ves durante el año y al mismo tiempo conocer Chillán de otra manera. Están las plazas, mercado y alrededores, la lista es interminable y para ello existen circuitos turísticos y oficinas en donde se puede encontrar la información.
En mis recorridos, tal vez una sugerencia sobre el Paseo Arauco que tuviera cafés y no el único que está quedando, se vería hermoso como lo recuerdo de España que permanece en mi retina con cientos de mesas y sillas con mucho bullicio de personas que arreglaban el mundo.
Chillán no nos deja de sorprender, ahora encontraron túneles cruzando la ciudad que son materia de investigación y de ciudadanos expectantes de sus resultados.
Con poco, mucho tiempo y ánimo, se pueden pasar excelentes vacaciones, sin ni siquiera salir desde unos cuantos metros de tu casa.
Para Tejemedios escribió:
MARÍA ISABEL ROZAS
Trabajadora Social